El Sistema en los medios (sociales)

30/6/2015

Trato de mantenerme al tanto de lo que se escribe sobre El Sistema en los medios tradicionales, tanto en Venezuela como en el mundo de habla inglesa. Mi experiencia oscila entre lo surreal y lo frustrante, y muy pocas veces llega a ser remotamente revelador. Hay una absurda cantidad de fantasía y confusión circulando por ahí.

Existen excepciones: en el Reino Unido, periodistas como Tom Service (BBC, The Guardian), Richard Morrison (The Times) y Damian Thompson (The Spectator) han llegado a comprender ciertas situaciones que otros no han podido observar o han ignorado. He entrevistado a periodistas en los Países Bajos, Suecia y Suiza que están dispuestos a abrir los ojos. Tengo grandes expectativas de Alemania, en donde un largo artículo crítico sobre la música y la política escrito por Axel Brüggemann (en el cual Dudamel es un figura central) fue publicado recientemente en una importante revista, Cicero, y he sido contactado para escribir artículos (p.ej. aquí). Incluso en Venezuela, en donde la discusión crítica sobre El Sistema es tan restringida, los periodistas del periódico La Razón y el sitio web de temas de actualidad El Cooperante han hecho de tripas corazón en semanas recientes.

En otros lados, la situación no está muy clara, en especial en los Estados Unidos – tal vez porque allí es en donde la industria de El Sistema tiene más fuerza. En un artículo reciente para el LA Times, Mark Swed finalmente admitió que habían tensiones en relación a El Sistema, la política venezolana y el rol de su héroe local, Gustavo Dudamel. Habla de la opinión disidente de la pianista Gabriela Moreno, aunque la simpatía personal que siente hacia ambos músicos lo lleva a concluir con un intento poco convincente de conciliar sus contradictorias posiciones. De todas maneras, este artículo representa un cambio positivo en relación a sus anteriores escritos y realiza una valiosa labor al traer a la superficie problemas que puede que los observadores casuales desconozcan. Pero también es una señal de que tan solo recientemente se ha puesto al día en un tema que ha estado generando discusión durante años en las redes sociales – y en muchísima mayor medida desde febrero de 2014. Si lo que se quiere es estar a la vanguardia, entonces hay que acudir a otras fuentes.

Además, su artículo aún tiene una falla fundamental, el hecho que está basado en una versión fantasiosa de El Sistema. Al haberse convertido en un partidario del programa luego de que se le haya extendido la alfombra roja y se le haya mostrado el correspondiente show en Caracas en 2012, simplemente no está dispuesto a considerar la evidencia existente de que las apariencias que proyecta El Sistema en sus meticulosamente preparadas demostraciones para visitantes extranjeros no son lo que parecen. Siempre que ese sea el caso, todo lo que escriba sobre el tema revelará tanto como lo que ocultará. De todas maneras, con suerte, su más reciente artículo sobre Dudamel y Montero es el primer paso hacia una posición más reflexiva.

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Hace poco tiempo atrás, un artículo en la prensa venezolana anunció que El Sistema había alcanzado los 700.000 estudiantes, lo que lo que lo deja bien encaminado a su objetivo de un millón de estudiantes matriculados. Al observar los datos oficiales de meses anteriores, se puede apreciar un aumento de aproximadamente mil estudiantes por día. Los lectores de este blog y/o mi libro sabrán que siempre he sido escéptico cuando se trata de estas cifras oficiales, y este supuesto crecimiento veloz – en medio del año escolar y durante una fuerte crisis económica en la cual existe una dramática escasez de productos básicos – no es la excepción. Cuando les pregunté sobre esto a algunos músicos venezolanos, encontré un escepticismo similar. Estos son los comentarios de un antiguo profesor de El Sistema al cual le escribí por correo electrónico:

Sobre el enlace que enviaste, sí, ya lo había visto. Y me reí a carcajadas de él. O sea, lo siento, pero es increíble cómo piensan que somos estúpidos y que nos creemos una cantidad de cuentos increíble. No existe forma en la que puedan matricular a mil estudiantes al día. No lo están haciendo, no es más que otra campaña populista para los idiotas que todavía creen lo que les dicen y para la gente en el extranjero que piensa que El Sistema es una gran maravilla y una bendición del cielo. No existe la infraestructura para esa cantidad de gente, mucho menos los instrumentos. No hay nuevos instrumentos para los nuevos estudiantes.

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Aquí hay otro artículo que me llamó la atención hace un tiempo atrás – se trata de un comunicado de prensa de la Universidad de California en Berkeley:

Berkeley RADICAL, una nueva iniciativa para promover la formación artística entre la generación del fin del milenio, estará a la cabeza de los Conciertos Cal durante la temporada 2015-16, la cual comenzará con una residencia de una semana del director Gustavo Dudamel y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela.
El programa de este año se enfoca en tres temas: “El Mundo Natural”, el cual conecta a la música y la danza a las cuestiones ecológicas globales; “ReVisiones”, el cual añadirá poderosos elementos visuales a las experiencias de los conciertos tradicionales del siglo 20; y “ZellerBACH”, el cual buscará ofrecer distintas perspectivas sobre la música de Johann Sebastian Bach.
“Cambiará el ADN de los conciertos Cal”, dijo el Director Ejecutivo y Artístico Matías Tarnopolsky en el anuncio de la nueva temporada el día lunes. “Se trata de la creación de algo nuevo, al mismo tiempo que apreciamos lo viejo”.
Un ejemplo de este ADN en acción es Dudamel y su dirección de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar durante una “indagación sobre Beethoven y la ecuación de la música, la juventud y la comunidad”.

Quedé un poco confundido sobre cómo es que la OSSB encaja en estos tres temas:

(1) Cuestiones ecológicas: la OSSB (al igual que las demás orquestas de exhibición de El Sistema) tienen una huella de carbono enorme, ya que viajan alrededor del mundo con un enorme grupo musical, además de una gran cantidad de colados.

(2) Componentes visuales: las chaquetas y el baile sin duda causaron sensación en 2007, pero a medida que la orquesta juvenil se transformó en la OSSB adulta, ha abandonado este tipo de prácticas extravagantes y hoy en día ofrece una experiencia más tradicional.

(3) La música de Bach: no es exactamente una especialidad de la OSSB, la cual se enfoca en el canon sinfónico.

En lo que respecta a RADICAL… la OSSB no pudo haber escogido un programa menos radical aunque lo intente: no porque las sinfonías de Beethoven no sean radicales, sino porque son la dieta más básica de esta orquesta, la cual podría tocar este repertorio mientras duerme (y de hecho así lo hace en ciertas ocasiones). Se trata de la presentación más tradicional posible que podría ofrecer la OSSB.

Conservadurismo con una fachada radical: la combinación perfecta para la industria de la música clásica.

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Resulta tentador el pensar que la prensa escrita es más confiable que las redes sociales, pero en realidad, los análisis más informativos y profundos que he leído sobre El Sistema han sido publicados en estas últimas. La prensa tradicional venezolana, salvo raras excepciones, ha sido ciegamente aduladora, por razones las cuales explico en mi libro. En el exterior, la discusión está dominada por los críticos de la música clásica – generalistas que no tiene un conocimiento detallado de Venezuela o de su educación musical. Algunos tienen buenos instintos y lo hacen bien; muchos de ellos no los tienen y los resultados no son positivos. (El periodismo investigativo es un tema aparte; en las ocasiones en las que los periodistas efectivamente salieron e hicieron el trabajo de campo por su cuenta – como Roger Santodomingo o Rafael Rivero, a quienes cito en el capítulo 1 de mi libro – los resultados han sido fascinantes, pero ningún periodista del Reino Unido o los Estados Unidos ha hecho algo similar).

No obstante, en las redes sociales se pueden encontrar a muchas personas que tal vez no sean los escritores más destacados, pero conocen muy bien lo que está sucediendo. En la feroz crítica que escribió de mi libro, Swed habló con desdén sobre los blogueros, pese a que a quienes yo cito conocen mucho más sobre El Sistema de lo que él jamás llegará a conocer. Mucho más reveladores que la típica adulación que se publica en el LA Times o El Universal son los artículos en sitios web como Aporrea, Noticiero Digital y La Otra Cara del Sistema. Me pregunto si las personas que me han criticado por utilizar este tipo de fuentes las han leído personalmente – o si es que siquiera son capaces de hacerlo.

Podría dar docenas de ejemplos, y lo he hecho a lo largo de este blog y mi libro, pero existe uno reciente: un reporte sobre un pequeño evento académico en el que se discutió sobre la colonialidad y el saber musical. Se trata de un artículo modesto pero plantea una gran pregunta que la prensa tradicional evita: ¿cuáles son las implicaciones del enfoque histórico en la música clásica europea por parte de El Sistema? Y casi todos los días leo algo en Facebook – incluso si se trata tan solo de un breve comentario – que demuestra mayor perspicacia que la mayoría de los artículos en la prensa.

No hay dudas de que hay que tener cuidado cuando se trata de las redes sociales, pero en general hay que tener cuidado con todo lo que se lee y escucha. La mayoría de las personas se olvidan que también se debe tener cuidado con las declaraciones oficiales que salen de la oficina de prensa de una organización grande y con las historias que los periodistas (no-investigativos) desarrollan en base a ellas. La mayoría de los periodistas simplemente no comprenden a El Sistema – o si lo hacen, no lo dicen. Puede que hablen con un aire de autoridad – para eso se les paga – pero dado que no cuentan con el conocimiento especializado en esta área, sus opiniones son azarosas y deben ser recibidas con cuidado.

Considerando que existe mucha basura dando vueltas por la red, no es nada difícil identificarla. Tomemos, por ejemplo, este artículo, el cual fue publicado recientemente en un blog venezolano. No existe nada que indique que se nutre de una investigación propia o de experiencias personales. Más bien, a juzgar por su marcada pregonación de la narrativa oficial y de la lista de fuentes al pie del artículo, parece estar basado en una rápida lectura de unos pocos artículos de periódico y sitios web. Lo que resalta aún más es que también se respalda en teorías de la conspiración. Según el autor, no solamente tengo una “agenda oculta”, sino que la misma está respaldada por “interés políticos de grupos internacionales”, por lo que el autor se dirige a Baker y “quienes están detrás de él”. El autor cree que soy parte de un movimiento en contra de la paz y otros valores éticos. No es difícil llegar a la conclusión de que este artículo debería ir directo al basurero más cercano. Lo único que merece algo de atención es el hecho que fue elogiado por un par de voces importantes en la industria global de El Sistema, para quienes ninguna opinión negativa sobre mi trabajo es demasiado extraña o insensata como para no ser aceptada.

Si conocen bien a El Sistema, les será fácil identificar a las personas que hacen sentido y las que no. Si aplican incluso más filtros – ¿existe evidencia que las respalde, de entrevistas o fuentes publicadas? ¿Cuál es la opinión de informantes confiables (p.ej. ex miembros o miembros actuales de El Sistema)? ¿Quién es el autor, de donde vienen sus opiniones e información y cuáles son sus motivaciones? – puede que terminen con un material muy valioso. De hecho, si NO hacen esto, y solo toman su información de la prensa tradicional, entonces terminarán ignorando gran parte del panorama. Sin lugar a dudas, el mejor material sobre El Sistema en las redes sociales es mucho más informativo que el mejor material en la prensa tradicional. Pero si están leyendo estas palabras, entonces es probable que ya estén conscientes de la importancia de sumergirse en este mundo más rico.

Voy concluir con un llamado – para que alguien pueda equilibrar la balanza. Un talentoso y experimentado periodista investigativo podría ir e investigar este tema personalmente en Venezuela y haría estremecer a todo lo que se ha escrito – tanto en la prensa como en los blogs. ¿Podría alguien hacer esto, por favor?

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